Autoevaluación de enfermeras respecto a la comunicación percibida con pacientes como resultado de un entrenamiento

  • C. Müggenburg Unidad de Investigación, Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia, Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F., México
  • S. Olvera Coordinación de Investigación, Instituto Nacional de Cardiología “Dr. Ignacio Chávez”, México D.F., México
  • A. Riveros División de Investigación, Facultad de Contaduría y Administración, Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F., México
  • C. Hernández-Guillén Programa de Desarrollo Humano y Salud Mental, Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia, Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F., México
  • A. Aldana Programa de Desarrollo Humano y Salud Mental, Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia, Universidad Nacional Autónoma de México, México D.F., México
Palabras clave: Relaciones Enfermero-paciente, Entrenamiento en habilidades sociales, México

Resumen

Introducción: Las relaciones interpersonales que realizan las enfermeras al brindar cuidado a sus pacientes se sustentan en la comunicación; la incorporación de programas en habilidades para la comunicación coadyuva en la mejora de la calidad de atención.

Objetivo: Comparar la autoevaluación de un grupo de enfermeras respecto a la comunicación con sus pacientes como resultado de un programa de entrenamiento en habilidades sociales.

Métodos: Estudio descriptivo comparativo. Se aplicó el ACEP (Autoevaluación de la forma de Comunicación de las Enfermeras con los Pacientes) a 14 enfermeras de una institución pública de tercer nivel, antes y después de un entrenamiento en habilidades de comunicación. El ACEP evalúa comportamientos verbales y no verbales sobre empatía (8 reactivos) y respeto (2 reactivos); la escala de medición oscila entre 1 y 5, a mayor puntuación mejor comunicación. Se analizaron datos con las siguientes pruebas estadísticas: Wilcoxon para comparar pre y postentrenamiento; t de Student y Fisher para comparación de grupos por edad, antigüedad laboral y escolaridad.

Resultados: El puntaje global inicial fue de 33 a 45 y el posterior de 41 a 50, con p = 0.004. Se observó diferencia entre la pre y la postautoevaluación de los comportamientos: uso palabras de ánimo para motivarlos (p = 0.016) y “los apapachó” para animarlos (p = 0.014). No hubo diferencia entre los grupos por edad, antigüedad laboral y escolaridad.

Conclusiones: Desde la primera autoevaluación se observaron puntajes altos, pero el promedio de la postevaluación superó la primera cifra. Hubo cambios favorables, aunque no todos fueron estadísticamente significativos.